Gominolas
Gominolas: lo del grupo Gominolas es harina de otro costal y cada uno de los miembros del grupo merecen un apartado especial por desméritos propios. Estrellas en los 80, su vida se fue diluyendo en la cotidianeidad más miserable.Benja: Con más de 30 años a sus espaldas, el líder de Gominolas ahora prefiere otras golosinas: los medicamentos. Hipocondríaco, fóbico y más acostumbrado que la Bolsa a los desplomes, este juguete roto en manos de su padre y manager, ha pasado en 20 años de ser figura a figurante, logrando ganar en seis meses lo que de niño ganaba en un día.
Bruno: Es la definición en carne y hueso de la palabra vividor. El éxito se le subió tanto a la cabeza que hasta hizo carrera en solitario. Carrera de 100 metros, eso sí. Ahora, no para de tener conciertos en su gira interminable por todos los karaokes de Benidorm.
Tinín: El pequeño del grupo se dejó todo el azúcar en las Gominolas. De carácter irascible y violento, la vida le ha dado tantos golpes como él a los demás. De ahí, que su existencia transcurra entre visitas a la cárcel y a su psicóloga.
Susana: Tras el fin de Gominolas, la guapa del grupo cogió bastantes kilos de más. Pero de dinero, ya que se casó con un millonario. Ahora disfruta de una vida plena en lujos y miserable en sentimientos.
Ingrid: D.E.P. Adivinanza: ¿De qué murió la dulce Ingrid?
Para saber eso y mucho más de sus desastrosas vidas, sólo tienes que ver “Gominolas”, la nueva serie de Cuatro, con Fernando Tejero, Arturo Valls y Kira Miró.
texto: blog cuatro












